PLATAFORMA RURAL

10.5.17

[Palabre-ando] ​Neveras y mesas llenas de carne y campos vacíos.


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Mensajera n.º 13

Portada del número 28. Por Emma Gascó

Número 28

Consumo de carne

​​
Neveras y mesas llenas de carne y campos vacíos. La disponibilidad de carne de origen industrial a precios bajos estimula un consumo desenfrenado, y este engranaje sin fin tiene impactos negativos en la salud y en la sociedad, y hace que se concentre el poder económico. Miramos este fenómeno de cerca y damos voz a quienes sufren sus consecuencias, personas que trabajan en la ganadería que regula ecosistemas y fija población en los pueblos, en la ganadería extensiva.
 
Ilustración de Emma Gascó.
 

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El monopolio del tomate
Sobre la campaña de Heinz #Cultivatustomates.

 
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3.4.17

[Palabre-ando] Compren tierra que no se fabrica más

Bajo el cemento está el sustento

El Periódico de Catalunya, 3 de abril de 2017

A lo que es tierra viva, fresca y alimento, le llaman 'suelo' y lo apellidan 'no urbanizable'

Hasta hace unos poquísimos meses, quienes habitamos el barrio de Horta, en Barcelona, podíamos comprar alimentos de cercanía, de mucha cercanía, de kilómetro cero. Entre los pisos blancos que se construyeron para alojar a personal relacionado con los Juegos Olímpicos resiste el huerto del señor Marcel•lí,un agricultor profesional que en unos 2.000 metros cuadrados producía los alimentos que el clima recomendaba. Escarolas, alcachofas, tomates, coles o pimientos que, cuando llegabas a comprarlos, te pedía que fueras tú mismo a recolectarlos. Porque durante 20 años siendo uno de sus clientes, siempre vi al

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eñor Marcel•lí manteniendo el huerto con un esfuerzo hercúleo: vestido como un motorista, con rodilleras y coderas, circulaba por los parterres en su silla de ruedas y desde el suelo, gateando, trabajaba los bancales.

marceli

GARANTIZAR LA PROTECCIÓN

Ahora el huerto está en barbecho involuntario, la tierra descansa a la espera de su destino, que no debería ser otro que el que le corresponde: ser sustento. Desconozco su situación legal, pero ¿se puede garantizar que un espacio de estas características cuente con la protección administrativa necesaria para que siga ejerciendo el digno oficio de alimentarnos?

El 15 de octubre del 2015, Barcelona fue una de las cien ciudades mundiales que firmaron el conocido como Pacto de Milán para una alimentación sostenible. Es decir, un compromiso formal para reconducir un sistema alimentario dependiente totalmente de alimentos industriales de cualquier parte del mundo –con una mochila muy pesada de injusticias ambientales y sociales– hacia nuevos modelos donde prime la alimentación saludable, de temporada y de proximidad. Para hacer posible dicha transición, el pacto recomienda una serie de medidas muy lógicas y factibles, como, por ejemplo, modificar las ordenanzas municipales para asegurar que las licitaciones que dan acceso a regentar cocinas de escuelas, hospitales o asilos prioricen aquellas propuestas que garanticen productos ecológicos y locales. O que hacen posible la venta directa con precios dignos para quienes producen y con precios asequibles para quienes consumimos. El Pacto también habla claramente de la necesidad de preservar y asegurar con las medidas correspondientes que no se pierda ni un palmo más de tierra agraria.

"COMPREN TIERRA, QUE NO SE FABRICA MÁS"

Hay guerras por la tierra fértil en Ucrania, en Honduras, en el Congo… "Compren tierra, que no se fabrica más", decía irónicamente Mark Twain a los especuladores de su tiempo, y Barcelona tiene aún algunos espacios agrarios que deben seguir ejerciendo de huertos. Fíjense hasta dónde llegan las ganas de acabar con lo agrario que la clasificación de la tierra se divide básicamente en dos: suelo urbanizable o suelo no urbanizable. A lo que es tierra viva, fresca y alimento, le llaman suelo y lo apellidan no urbanizable, que, como dice el investigador Carles Soler, es el primer paso para hacerla potencialmente asfalto.

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29.3.17

[Palabre-ando] un mapa de las basuras

Buenos días, esperando sea de tu interés un artículo publicado en el diari ARA sobre como hemos convertido un recurso para la fertilidad de la tierra, el estiércol, en un desecho que contamina. Gracias


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SECRETOS. Relatos de mucha gente pequeña.

15.2.17

[Palabre-ando] La sopa de agua

La sopa de agua

Publicat en Diari ARA. 14 de febrer de 2017 Aquí en català

"Un verano hice una suplencia de vacaciones en un geriátrico -me explica una cocinera profesional-, y todavía no me rehago del primer encargo que recibí. Se trataba de hacer caldo para 40 personas con los siguientes ingredientes: un minitrozo de hueso de jamón, dos carcasas de pollo, 4 zanahorias, 1 cebolla y 2 patatas". Cómo dice ella, "¡el agua quedó muy buena!"

Esta situación puede parecer anecdótica o puntual pero, como sabemos todas las personas que tenemos la suerte de cuidar de nuestra gente mayor cuando por problemas de salud o de dependencia residen en centros donde se preparan comidas para colectividades -como los geriátricos, centros de día u hospitales-, lo que les traen en las bandejas no es mucho mejor que esta sopa de agua. De hecho, con productos como el panga del Vietnam, verduras congeladas o embutido de mar (un tubo de plástico rellenado con trozos de merluza de Namibia que se corta en porciones) es muy complicado hacer una buena comida.

¿Pensamos que esto es lo que se merecen estas personas en su último tramo de la vida? Aunque los nutrientes puedan ser científicamente los correctos y aporten las 2.200 kcal/día aconsejadas, ¿no es fundamental la calidad de los ingredientes y, evidentemente, la preparación amorosa y sabrosa del plato? ¿No somos conscientes que para la gente mayor la cuestión cotidiana más importante de su día a día es disfrutar de una buena comida y hacer de este acto un gran momento? Podríamos añadir más cuestiones, como por ejemplo que parece que olvidamos que muchas de estas personas son de una generación acostumbrada a una comida con ingredientes locales y de temporada, y ahora lo que se encuentran en el plato son inescrutables purés o bolitas enharinadas que quieren hacerse pasar por buñuelos de bacalao. Efectivamente, si hablamos de la calidad de nuestros servicios sanitarios, la comida de los centros para la gente mayor es una deficiencia a corregir, porque es muy evidente que comer suficiente, sano y bueno es un factor de salud decisivo.

Al mismo ritmo que se ha impuesto una agricultura industrializada que ha acabado con el campesinado han ido desapareciendo las cocinas, los cocineros y las cocineras de nuestros centros sociosanitarios, sustituidos por los monsantos o nestlés del catering. En el caso de la restauración colectiva, que en el estado español mueve la cifra global de 4.000 millones de euros anuales, de los cuales un 51% corresponden al sector sociosanitario, la empresa líder es Serunion, que con las otras cinco del podio controla un 40% de la cuota de mercado. Serunion, Eurest, Aramark, Serhs y la mayoría de grandes empresas de catering trabajan cada vez más con el que se conoce como línea fría, donde la comida llega totalmente elaborada desde cocinas centrales -a veces a 600 km de distancia- preparadas para trabajar en una velocidad de 1.000 menús por hora. La comida sólo hace falta recalentarla o, como dicen técnicamente, "completarla mediante un proceso de retermalización".

Aunque desde el 2008 ya venimos hablando de la problemática del panga en nuestras dietas, no fue hasta este 2 de febrero que, por ejemplo, Serunion retiró este pescado de sus dietas por la fuerte presión actual. Pero esta no es la cuestión. Pienso que hay que replantear un modelo que, con esta industrialización del servicio de cocinas, acaba comportando que una única empresa sea responsable de servir más de 462.000 menús diarios.

Desde hace unos cinco años la preocupación por la comida en las colectividades se está abordado en un escenario parecido: los comedores escolares. Ya son muchas las experiencias para transitar de la comida de catering con productos del agroindustria globalizada a una comida ecológica, local y de temporada preparado in situ por cocineros y cocineras. Asociaciones como por ejemplo Menjadorsecologics.cat asesoran para facilitar estos cambios, señalando -porque esto es el que ustedes se deben de estar preguntando ahora- que esto se puede conseguir sin que se produzca un incremento del coste. De hecho, la experiencia de Copenhague es muy contundente. El año 2007 el gobierno de esta ciudad danesa se marcó como objetivo servir un 90% de comer ecológico a sus escuelas y centros para la gente mayor, y este 2016 ya pueden garantizar que el 88% de toda la comida en los establecimientos públicos lo es. Lo han conseguido sin cambios en la asignación presupuestaria porque, aunque la comida ecológica y local pueda resultar más cara, comprar productos de temporada, disminuir el consumo abusivo de proteína animal y reducir el derroche lo hace posible.

Cómo vamos insistiendo, conjuntamente con 120 ayuntamientos de todo el mundo, varias ciudades del Estado firmaron el 15 de octubre del 2015 el Pacto de Políticas Alimentarias de Milán para conseguir que las ciudades desarrollen sistemas alimentarios sostenibles. Es decir, tenemos todos los astros alineados -compromisos políticos y sensibilidad ciudadana- para promover experiencias reproducibles también en el ámbito sociosanitario. No me gustaría que el presidente de Serunion, Antoni Llorens, tuviera razón cuando afirmó que "la restauración colectiva alimenta las personas desde que nacen hasta que mueren".

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SECRETOS. Relatos de mucha gente pequeña.

6.2.17

[Palabre-ando] Las multinacionales se lanzan al acaparamiento de ... personas.


Imaginen en las granjas, los prados, los pueblos a todas sus gentes campesinas con el mismo logotipo en su indumentaria. Imaginen. Leer aquí

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SECRETOS. Relatos de mucha gente pequeña.

1.2.17

[Palabre-ando] Boletín de la Revista Soberanía Alimentaria



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Mensajera n.º 11
Portada del número 27

Número 27

 

Despoblamiento rural


El despoblamiento rural es un fenómeno que, desde muchos sectores y medios de comunicación, se da por asumido y que, desde otros, queremos revertir. Nos acercamos en este número a un proceso complejo que responde a la realidad de cada tiempo, cultura y territorio ¿Cómo es de grave? ¿De qué manera pueden condicionarse los flujos de población? ¿Existen recetas para mantener los pueblos vivos?
 
Portada de María Maraña.
 
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Revista Soberanía Alimentaria · Girona · Barcelona, Barcelona 08010 · Spain

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